Una consulta médica integral
Para un médico, que ama, disfruta y se divierte todos los días cumpliendo con su trabajo, el llegar a la jubilación forzosa puede suponer una situación crítica/delicada, y para éste lo ha sido.
Sin tener jobi que ocupe tanto tiempo libre, y ni ganas de inventarlo, - ¡que ya es viejo Pedro para cabrero! - y que lo único que sabe es trabajar, producir y crear, quizás la nueva etapa pueda ser una oportunidad para iniciar proyectos que otrora le rondaron por las mientes y para los que no hubo tiempo ni lugar.
Pero para una imaginación creativa y mentalidad emprendedora, tiempo libre, ganas y capacidad puede ser un peligroso coctel difícil de manejar; así que, llegado aquí, debe ser momento de priorizar.
Y en ello, primero empezar con lo propio, con un proyecto que trate de recoger lo bueno que de la profesión aprendió y ponerlo a disposición de los demás, a su forma y modo personal de hacer las cosas.
Lo que aprendió como médico rural de atención pública domiciliaria al principio de los principios, y con lo vivió trabajando en equipo en el Centro de Salud de Alconchel, con más medios, pero... llamémoslo ¡menos próximo! aunque el tratara que no lo pareciera, decide sea el eje que guíe su proyecto.
Y es cuando, el médico rural, de bastón y sombrero, pero que “también anduvo ya en muchas guerras", abre su “consulta doctor sánchez soto”, con todos los medios técnicos más modernos y en el entorno más agradable de trabajo posible –su propio domicilio-, en el barrio de Santa Marina de Badajoz.
Una consulta de "médico de pueblo", con ciencia y experiencia acumulada con los años, se pone a su disposición.









